San Francisco Magú no paga impuestos por un “decreto virreinal” -Que cosas…-


El dato curioso para este lunes…

(…)

Algunos hacen referencia a una exención de Benito Juárez, otros dicen que se remonta a un decreto virreinal, que data de 1740, y aunque nadie ha podido corroborar a ciencia cierta por qué, en San Francisco Magú no se pagan impuestos al ayuntamiento.

Para el cronista municipal, Gilberto Vargas, todo se trata de un mito que se ha ido reforzando con el tiempo, hasta el punto de ser adaptado como usos y costumbres del pueblo.

"De una u otra manera no se deja hablar del mito Magú, que si fue un Virrey de la Nueva España quien expidió una merced para exentar de impuestos pecuniarios al pueblo, que si fue un Presidente de la República que expidió un decreto.

"Yo no lo sé de cierto, acopio en las palabras del poeta Sabines, tampoco ellos. Ellos escuchan hablar de su mito, de su pergamino, que pasa de generación en generación, de familia en familia", dijo Vargas.

Lo que es cierto y demostrable, manifestó, es que en Magú no pagan tributo al ayuntamiento.

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Pero…

-Nadie por encima de la ley

Irene Díaz Reyes, jefa de la sección de Derecho Administrativo, Económico y Financiero en la División de Ciencias Jurídicas, de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Acatlán, de la UNAM, destacó que San Francisco Magú "es la única comunidad de México que se escuda en un documento histórico para no pagar impuestos".

Indicó que la fracción cuarta del artículo 31 constitucional establece que los mexicanos están obligados a contribuir de manera proporcional y equitativa al gasto público en la Federación, entidades federativas, municipios y el DF.

"La propia ley señala que existen exenciones de impuestos, la propia ley fiscal, pero en casos específicos. O sea, habría que irse ya a la norma específica y en algún caso muy específico poder hablarse de una exención. Esa sería la norma", añadió.

"Nadie puede argumentar o señalar que tiene una cédula o algún otro documento que le permita no cubrir las contribuciones. Todos estamos obligados, salvo algunos casos, repito, que la ley señale como exenciones. Pero no nos podemos ir más allá de eso".

Díaz Reyes dijo que la propia ley determina sanciones a quienes incumplen con las obligaciones de contribuir al gasto público, por lo que las autoridades municipales pueden iniciar procedimientos administrativos para cobrar de manera forzosa.

Explicó: "El Estado tiene ese poder, le da un poder económico coactivo en el sentido de que cuando nosotros no cumplamos con esas obligaciones, el Estado por la fuerza nos obliga a cumplir, a través de un embargo, no sé, depende del caso concreto".

Desde hace varias administraciones municipales los alcaldes de Nicolás Romero se quejan de que los habitantes de Magú no pagan impuestos, pero ninguno de ellos realizó acciones para obligarlos a pagar las contribuciones, tal vez por temor a movilizaciones de la comunidad, que desde hace más de dos siglos se rige por sus usos y costumbres. Incluso en alguna ocasión pretendieron convertirse en municipio, junto con otros pueblos aledaños, como San José del Vidrio. "Son cuestiones que se basan en la costumbre, que no deberían ser, porque en un Estado de Derecho la norma es general y a todos se debe aplicar de manera igual. Si no, nos encontraríamos en un Estado que es todo, menos de Derecho, porque unos cumplen, otros no y sería algo que no sería justo", concluyó.

Pero los pobladores de Magú piensan diferente. Para ellos el decreto virreinal existe y están exentos del pago de contribuciones. "Vamos haciendo cuentas", retó Francisco Nava Alanís.

La vieja iglesia de San Francisco Magú quizá en sus entrañas conoce la verdadera historia. Pero sus muros no hablan.

Marginación

Es un privilegio y orgullo no pagar impuestos, afirmó Raúl Almazán Quijano, delegado municipal, sin embargo al mismo tiempo reconoció la falta de aportación de recursos municipales, estatales y federales para resolver el rezago en el que vive su pueblo.

No hay médico, tampoco fuentes de empleo, la mayoría de la gente sale a trabajar a municipios aledaños e incluso al DF; no hay drenaje, 80% del pueblo no tiene alumbrado público, faltan escuelas secundarias y no hay ni una sola preparatoria, son carencias que forman parte de la lista de rezagos que enumeró Raúl Almazán.

Lo más grave es la inseguridad, los asaltos a casas y secuestros se han incrementado y sólo hay un policía, en casos de emergencia hay una patrulla que recorre otras comunidades y que tarda en llegar más de 40 minutos, apuntó el dirigente vecinal.

Fuente: http://rotativo.com.mx

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