Es noche de Halloween y alguien toca la puerta. Cuando el contador va y abre su puerta para dar un poco de dulces, encuentra a un jovencito así bien vestido con traje y corbata a juego, que le dice: “Dulces o truco”. El contador un poco confundido le pregunta al mozalbete, de que está disfrazado. “Soy un ejecutor del SAT”, le dice el muchacho, y con eso, le arrebata el 30% de los dulces, y se va sin dar las gracias.
Tres tipos están en un funeral de un amigo con el ataúd abierto (uno es un maestro, el otro médico y el tercero es un contador).
El maestro dice: "Hay una leyenda en mi profesión docente que dice que si entierran al difunto con un poco de dinero, este dinero le servirá en el más allá", y pone cien pesos en el ataúd.
El médico dice: "Bueno, yo no estoy muy convencido de esa tradición, pero por si acaso eso le sirve a nuestro amigo, yo también voy a poner cien pesos en el ataúd." Y procede a poner un segundo billete sobre el primero.
El maestro y el médico se le quedan viendo al contador… y este les dice:
"¿Qué, me creen tan codo que no soy capaz de hacer lo mismo que ustedes?, y de hecho Él también era mi mejor amigo, así que voy a hacerlo mejor que ustedes !! “
!! Voy a poner en DOSCIENTOS pesos, el doble que ustedes!!
Así que escribe un cheque por cuatrocientos pesos, lo coloca en el ataúd, toma los dos billetes de a cien como cambio y cierra el ataúd
“En la pirámide legal, se encuentran los reglamentos, luego las leyes, después los códigos, arriba la constitución y los tratados internacionales, pero por encima de todo eso, siempre se encuentra el humor con que encuentres al Auditor de Hacienda.”